La Reserva El Potrero confirmó la presencia de puma (Puma concolor) en su territorio luego de varios meses de monitoreo mediante cámaras trampa y relevamientos de campo.
Si bien la especie forma parte de la fauna autóctona de Entre Ríos, su presencia ha sido escasamente documentada en las últimas décadas. Hasta hace poco, la información disponible para el sudeste de la provincia se basaba principalmente en observaciones ocasionales realizadas por trabajadores rurales y pobladores locales. Los registros obtenidos en la Reserva aportan ahora evidencia concreta sobre la presencia actual de este gran felino en la región.
El primer registro se obtuvo mediante cámaras trampa instaladas como parte de los programas de monitoreo de fauna que se desarrollan en la Reserva. Las imágenes permitieron documentar a un ejemplar adulto desplazándose por distintos sectores del establecimiento.
Lejos de tratarse de un hallazgo aislado, los meses siguientes aportaron nueva información. A través de cámaras trampa, huellas y otros rastros fue posible volver a registrar al animal en diferentes puntos de la Reserva. Una característica distintiva, una cicatriz visible en una de sus patas traseras, permitió identificar que varios de los registros correspondían al mismo individuo.
La continuidad de los registros durante cuatro meses consecutivos indica que el puma utiliza el territorio de la Reserva de manera regular, aportando información valiosa sobre la presencia de la especie en esta porción de Entre Ríos.
Durante mayo, una de las cámaras trampa registró además una secuencia particularmente significativa, en la que el animal permanece varios segundos frente al equipo, mostrando un comportamiento relajado. En junio continuaron apareciendo huellas y otros rastros que permitieron ampliar el conocimiento sobre los ambientes utilizados por el felino dentro del área monitoreada.
La presencia del puma posee una enorme relevancia ecológica. Como depredador tope, cumple un papel fundamental en la regulación natural de las poblaciones de presas y contribuye al equilibrio de los ecosistemas. Su presencia suele asociarse a ambientes que conservan buena parte de sus procesos ecológicos.



El registro adquiere además relevancia científica. Durante junio de 2026 se publicó una nota en la revista Acta Zoológica Lilloana, elaborada por Norberto Muzzachiodi en colaboración con Daniel Ávalo, que reúne la información obtenida a través de los monitoreos realizados en la Reserva El Potrero. El trabajo constituye un nuevo antecedente documentado para una especie cuya presencia continúa siendo poco frecuente en la región.
La confirmación de este registro representa una noticia alentadora para la conservación de la biodiversidad entrerriana y refuerza la importancia de sostener programas de monitoreo a largo plazo que permitan comprender mejor la dinámica de la fauna silvestre.
Por tratarse de una especie de alto valor para la conservación, la Reserva El Potrero no difundirá información específica sobre los sitios donde fue registrada.
Los monitoreos continuarán durante los próximos meses con el objetivo de seguir ampliando el conocimiento sobre la presencia y el uso del territorio por parte de esta emblemática especie.


